Altas torres «ahogan» las viviendas unifamiliares en zonas de desarrollo
Limitan la ventilación y aumentan los estacionamientos en las calles
El auge cada vez mayor de altas torres en zonas urbanas genera nuevos desafíos para residentes en viviendas unifamiliares y edificaciones de baja altura porque pierden visibilidad, ventilación, seguridad e intimidad.
Casas o edificios de baja altura de sectores como Piantini, Julieta Morales, parte de Naco, Evaristo Morales, del Distrito Nacional, Alma Rosa y otras ciudades del Gran Santo Domingo y Santiago recibían la luz y el calor del sol. Hoy son paredes húmedas, con sombras permanentes y limitadas vistas panorámicas.
Desde las torres las casas pierden intimidad. Piscinas y patios se pueden observar desde cualquier piso superior, lo que limita la vida de sus ocupantes, muchos de los cuales se resisten a las tentadoras ofertas de desarrolladores que buscan casas para construir en su lugar edificios. Algunos propietarios terminan cediendo a las ofertas.
Gente que salía al balcón a tomar sol, sobre todo adultos mayores con limitaciones físico motoras, ya no lo pueden hacer por las torres que los rodean. También se han limitado los espacios intermediarios entre una edificación y otra para usos en caso de emergencia como incendios.
El impacto se siente en múltiples niveles. Las calles interiores, diseñadas para tránsito local, se encuentran saturadas de vehículos debido a la insuficiencia de parqueos en los nuevos condominios.
Fuente Diario Libre



