Andrés Rebolledo: «Transitamos hacia un escenario mucho más multienergético»
Ve los avances logrados por el sistema eléctrico nacional en la diversificación de su matriz de producción, pero, también, el ejecutivo de la Olacde señala los desafíos a superar

La República Dominicana ha logrado avances en términos de diversificación de su matriz de generación eléctrica, sobre todo de las provenientes de fuentes renovables. Sin embargo, el país enfrenta retos particulares en el sector energético, debido a su condición de isla, como son la interconexión con otros sistemas y el clima.
En una conversación, Andrés Rebolledo, secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde), resalta los avances logrados por el país en materia eléctrica, aunque también señala los desafíos pendientes.
Aprovechando su visita al país, para anunciar que Santo Domingo será sede de la XI Semana de la Energía, a celebrarse a principios de octubre de este año, Diario Libre conversó con Rebolledo sobre temas vinculados al sector eléctrico dominicano frente a sus pares de la región.
—¿Cómo se encuentra la República Dominicana en materia de transición energética con relación a otros países del área?
La República Dominicana, al ser geográficamente una isla, tiene desafíos diferentes (al resto de naciones de América Latina) que tienen que ver con el clima y la conectividad, pero ha venido transformando su sistema eléctrico, incorporando energías renovables no convencionales. El gas natural también juega un rol muy importante acá para darle seguridad al sistema y en eso creo que la República Dominicana también ha jugado un rol de liderazgo.
Hay un compromiso también de seguir transformando su matriz, por lo tanto, creo que en ese contexto ha sido muy dinámico y ha jugado un rol importante en la región y, de hecho, que hagamos la Semana la Energía aquí es de alguna manera una señal de eso.
—¿Qué otras acciones se pueden aplicar para acelerar la transición?
Cuando uno habla de esta transición, es importante entender que una parte de la transformación se da en el mercado eléctrico, pero también considerar la demanda eléctrica. Se requiere descarbonizar la economía y el transporte a través de la movilidad eléctrica e incorporar procesos eléctricos en el sector industrial.
—¿Cómo calificaría usted a la República Dominicana en materia energética? ¿Ha visto avances?
A mí me parece que hay un compromiso por una transformación hacia un modelo más sostenible. Uno lo ve en un aspecto que es central en el contexto de esta transformación y transición energética: la continuidad del enfoque y la política de los últimos gobiernos. Es decir, concebir la política energética como una política de Estado, que trascienda ciclos políticos y que permita, en consecuencia, dar señales en el mediano y largo plazo es un asunto central para el desarrollo energético.
En ese sentido, República dominicana ha dado señales y un ejemplo al respecto.
—Si tuviera que hacernos una recomendación, ¿cuál sería?
Yo creo que hay que persistir en esa transformación y, sobre todo, concebir que la diversificación sigue hoy día y se juega en el contexto de la propia renovabilidad, incorporando tecnologías que resuelvan aspectos que son relevantes, que tienen que ver con el propio hecho que la renovabilidad en el sector eléctrico crece y requiere, entre otras cosas, potencia firme, donde haya tecnologías nuevas que van a venir a solucionar ese desafío.
Desde el punto de vista de la secuencia, hay que seguir incorporando energía renovable y electrificar otros consumos que hoy día no necesariamente utilizan electricidad.
—¿Cuál es el principal desafío en materia eléctrica en la región?
El transporte resulta ser uno de los sectores más desafiantes porque, para que eso suceda, hay que tener la oferta de electricidad, hay que tener la infraestructura asociada a la carga de la movilidad eléctrica, hay que tener una planificación en ese sentido que permita su desarrollo.
Yo creo que en ese desafío también nuestra región está avanzando y ya hay casi 500,000 vehículos eléctricos que circulan en América Latina y el Caribe.
Fuente Diario Libre




